• Acabo de enterarme de que la letra exacta de la canción Girl de Beck se supone que sea un misterio. Las notas del álbum Güero dicen «Hey, my _______ girl» y la gente escucha diferentes cosas: sun-eyed, summer, cyanide, cyan-eyed

    Yo siempre pensé que decía My sun-eyed girl y que era sobre una muchacha con el poder de Cyclops de los X-Men.

  • Caminando por ahí, Lin me señaló a una niña que andaba sola por la calle y además estaba hablando sola, como con un amigo imaginario. Solo nos tomó un momento confirmar que no había de qué preocuparse, su mamá iba un poco más atrás y estaba pendiente de ella. Pero por un momento mágico me sentí personaje secundario de una película de Disney. Le dije a Lin que vimos lo que ven todos los personajes adultos en una de esas películas familiares en que un niño tiene un amigo invisible mágico y además tiene alguna aventura que lo lleva a improbablemente recorrer solo la ciudad a los siete años. Casi hubiera preferido no ver a la mamá y quedarme con la idea de que la niña iba camino a salvar el empleo de su papá o revelar la corrupción del empresario que quiere demoler el parque de su vecindario o algo así.

  • Esta piedra en Jones Point Park, un parque a orillas del río Potomac en Alexandria, marca dónde estaba la frontera sur de Washington D. C. cuando tenía forma de diamante.

    Desde que aprendí que la capital de Estados Unidos originalmente tenía forma de diamante, y no la tiene gracias a la esclavitud, me ha parecido premonitorio.

    Por casi medio siglo, Alexandria (que entonces incluía Arlington) fue parte del distrito federal, y completaba su cuadrado. Sin embargo, los abolicionistas querían prohibir la esclavitud en toda la capital federal, y la trata humana era una actividad lucrativa en Alexandria. Para no perder su negocio, los traficantes de personas cabildearon para que devolvieran Alexandria a Virginia, el estado al que pertenecía antes. En 1846 el Congreso estadounidense los complació. Dejó de haber diamante. En 1850, se prohibió la venta de personas secuestradas en D. C., pero a menos de 10 millas del Capitolio, en el centro de Alexandria, las subastas de personas continuaron hasta el comienzo de la Guerra Civil, en 1861.

    Pienso en lo estético y elegante que sería que la capital de una gran nación sea un diamante perfecto de 100 millas cuadradas, y en lo apropiado de que, gracias al racismo y la explotación que siempre ha estado en sus raíces, la capital de Estados Unidos no tenga forma de nada.

  • Untitled post 11980

    Desde pequeño me han señalado que escribo al revés. Siempre que me ha pasado, me ha chocado que alguien pueda fijarse en la dirección en que otra persona escribe las letras. Yo, viendo a otros escribir, nunca me he fijado en que escriben en la dirección opuesta que yo.

  • Untitled post 11014

    Al salir del avión, Bekka, que había tenido ventana, dijo, ¡D. C. es tan verde! Después de Las Vegas, en el descenso le había chocado el contraste con el paisaje desértico.

    Para cuando salimos del aeropuerto, me había olvidado de su comentario. Cruzando el puente peatonal hacia la estación de metro, me tomó inadvertido lo mismo. Después de ver un horizonte marrón por siete días, el verde hasta me pareció falso, era demasiado verde.

  • Untitled post 10853

    En una semana voy a viajar a Las Vegas. Será mi primera vez allí.

    Pensando en que visitaré un estado desértico, me he estado acordando de cuando fuimos a California hace unos años e hicimos escala en Arizona. Recuerdo que desde el aeropuerto, me divirtió lo clichosamentre arizonesco que se veía Arizona desde el aeropuerto. Parecía la escenografía más chapucera de una película de Hollywood. ¿La escena es en Arizona? Okey, pues coge Arizona.

    Sería como llegar a Puerto Rico y ver el morro con garita y acantilado y todo eso desde el aeropuerto.